Cuando el viento se lleva shingles de tu techo, el reloj empieza a correr. No solo por el clima que puede entrar, sino por tu reclamo de aseguranza.
Despues de anos trabajando danos de tormenta de Fontana a Hemet a Riverside, te puedo decir que la diferencia entre los reclamos que se pagan y los que se niegan casi siempre se reduce a una palabra: documentacion.
Cuando un dueno mete un reclamo de techo, la aseguranza quiere pruebas. Pruebas de verdad: fotos claras del dano, que le pego, donde, y que tan feo. Los ajustadores estan entrenados para dudar, y una aseguranza no tiene prisa por pagar nada que no pueda verificar. Si la historia es "se volaron unas shingles, creeme", el reclamo sufre. Si el expediente ensena el dano en detalle, fotografiado bien antes de que nadie lo tocara, el dano habla solo.
Ahi entramos nosotros, y por eso les digo a los duenos que llamen a un roofero ANTES de que el ajustador suba una escalera. Inspeccionamos, fotografiamos todo como las aseguranzas esperan verlo, y dejamos un presupuesto por escrito para que exista un alcance profesional en el expediente. Mas de una vez, una aseguranza nos ha buscado directamente a preguntar que vimos y si tenemos fotos, y como documentamos cada trabajo como se debe, la respuesta siempre es si. Asi es como el dano legitimo consigue la cobertura por la que el dueno ya pago sus primas.
Primero, no todo raspon de tormenta es un reclamo. Si el dano es chico, una reparacion de tu bolsa puede convenir mas que un reclamo en tu record, y te decimos de que lado de esa linea estas. Segundo, cuidado con los cazatormentas que llegan al pueblo despues de un ventarron prometiendo techos gratis. Si alguien quiere que firmes la cesion de tu reclamo en su clipboard en tu driveway, frena y pide una segunda opinion. Nuestro servicio de dano de tormenta empieza con la verdad, no con una venta.
Documentalo la misma semana. Armamos el expediente que tu reclamo merece, y te decimos honestamente si no vale la pena reclamar.
(909) 819-8394