Una propietaria de Riverside nos llamó por goteras en varios cuartos. El techo nos dijo la causa antes de llegar al ático: la mitad de sus tejas nunca fueron clavadas.
Esta semana inspeccionamos un techo de teja en Riverside. La propietaria nos llamó porque tenía goteras, y no una: varias, en diferentes partes de la casa. Desde la calle el techo se veía normal. Arriba, la historia completa estaba a la vista: tejas deslizándose fuera de sus hiladas, tejas quebradas por todo el techo, y huecos abiertos con el bajo-tejas mirando al cielo.
La causa es una práctica que se llama spot nailing, o clavado alternado. Hace años, muchos techos de teja se instalaban clavando una hilada de tejas, saltándose la siguiente por completo, clavando la que sigue, y repitiendo ese patrón por todo el techo. La mitad de las tejas del techo nomás están ahí recargadas, detenidas por la gravedad y por las tejas de al lado.
El primer día funcionaba. Pero un techo pasa décadas expandiéndose y contrayéndose con veranos de cien grados, aguantando pisadas, y sacudiéndose con uno que otro temblor. Las hiladas sin clavar se van corriendo. Una teja se desliza una pulgada, luego dos, y luego ya está colgando fuera de su línea o de plano ya no está. Cada teja corrida es un hueco en la armadura de tu techo, y cada hueco manda el agua directo al bajo-tejas, que nunca fue diseñado para ser lo único entre tu plafón y la lluvia.
En este techo de Riverside, el deslizamiento llevaba años. Tejas quebradas, piezas de cumbrera fuera de lugar, y un bajo-tejas que cargó solo con el trabajo por tanto tiempo que las goteras llegaron hasta adentro de la casa. El daño de agua ya se veía en la madera expuesta de los aleros.
Párate cruzando la calle y mira las hiladas, las líneas horizontales de teja. En un techo sano corren derechas. En un techo con clavado alternado que ya empezó a correrse, vas a ver tejas caídas debajo de su línea, huecos de sombra, o piezas chuecas. Si tu techo de teja es de los 80s o 90s y ves tejas vagando, eso no es cosmético. Es el sistema soltándose.
La respuesta normalmente es un levantamiento y reinstalación: se levanta la teja, se reemplaza el bajo-tejas gastado, y la teja se vuelve a colocar con cada teja bien asegurada, no una hilada sí y una no. Se ve igual desde la calle, pero abajo es otro techo completamente. Si conviene reinstalación o reemplazo depende de cuánta vida le queda a la teja, y eso es exactamente lo que te dice una inspección.
Una cosa más de cómo trabajamos: la propietaria recibió su presupuesto el mismo día que caminamos el techo. Conocemos nuestros números, así que no te tenemos esperando una semana para saber dónde estás parado.
Caminamos el techo, revisamos cómo fue clavado, y te decimos derecho si necesita reinstalación, reparación, o nada todavía. Presupuesto gratis, el mismo día que lo vemos.
(909) 819-8394